MONEY MONEY MONEY

Zanox SEX

COMIDA PARA ANIMALES

Adan y Eva: amores eternos

Adán mío, no me olvido
de mi muso más fiestero,
del hombre que amenizaba
mis semanas con dos viernes.
Cualquier día reaparezco
en tu vida con un verso
para subir de mis labios
a tus labios un te quiero.
 
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Mis amantes pasajeros

 
Besarte es desayunar temprano
un kiwi mezclado con un plátano.
Déjarme besar es poner precio
a cuarenta kilos de muchacha.
 
Acabo los besos que te cobro
oliendo las rosas en jarrones
tan chinos como un bazar de calle
en el barrio de los vaqueros rotos.
 
Me aparcas con un beso hasta pronto
y corres a multiplicar tus millones.
Tan rico me pareces el sabroso
señor de la corbata siempre roja.
 
No hay duda: estoy enamorada
locamente de tu cifra de millones.
Te quiero desde el primer euro
hasta tu cartera surtida de acciones.
 
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LA MISS QUE VENDE CAMISETAS
PERSONALIZADAS POR TI
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Mis amantes pasajeros

 
Creo que te has colado
dentro de mi corazón
como una luz escondida
al fondo del radiador.
Llevas el día latiendo
con el tic tac del reloj
y casi me vuelves loca
al subir al ascensor
para alcanzar tus besos
en el desván del amor.
 
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Mis amantes pasajeros

 
Ya no era la principiante
del principio de mi aventura
por un mundo de dulces princesas
en el que reinaba la mujer ocho.
 
Era la reina del tendido eléctrico
en el que posaban sus alas
las palomas en sus altos vuelos.
 
Mi bolso estaba inundado
por los billetes que compran
el sí de las niñas bellas.
 
Atrás había dejado olvidada
la cartera de mi adolescencia
cuando no sumaba aún
los ceros que hoy rellenan
la derecha de mi cuenta corriente.
 
Ahora era... la reina.
 
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17-7-2013
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Microrrelato: Dos noches con Brad Pitt

 
 Pensé que iba a morir desnuda sobre aquella bicicleta delante de los ojos hambrientos de los hombres vestidos que había en la playa nudista. Muerta o viva ganaría la apuesta: cruzar todo el arenal sobre dos ruedas. El premio era pasar dos noches con Brad Pitt.
 
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Los amores que recuerdo

 
Me perseguías por los prados salvajes
y seguías tras mí cuando llegaba
a la cueva de las paredes verdes.
 
Asomada a la ventana miraba
tus carreras desbocadas
el sí que nunca se asomara
a mis labios sedientos de otro.
 
No era para ti
ni tú eras para mí.
 
Seguías en tus carreras por los páramos
Seguía en mis sueños imposibles.
 
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Microrrelato: La fiesta de los hombres grises

 
La música era bella y dulce. Elenita se abanicaba con las hojas del periódico. Sobre la barra del bar, Palomita bailaba desnuda sacudiendo las curvas blancas y rosadas de su cuerpo ante las bocas hambrientas de dos hombres grises a los que la edad se les había subido a las sienes. Iban llegando más clientes. Habría fiesta para largo. Los labriegos querían divertirse ahora que les habían llegado las subvenciones de la Unión Europea.
 
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Mis amores pasajeros

Voy siguiendo tus pasos
porque eres mi mejor propiedad.
No sé si te compré o fuiste
el regalo que me dio el azar.
Sólo sé que te abro mis abrazos
hasta llegar a la intimidad.
 
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Mis amores pasajeros

 
Soltero aún estaba
con 43 cumplidos
y empezaba a pensar
en pasar de la amistad
a la fiel estabilidad
con la chica de sus juegos
tan libre como cabal.
 
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Mis amantes pasajeros

 
Querías una alma gemela
a tu alma nada aventurera
alérgica a los cuernos de Neptuno
y ansiosa de un cariño verdadero.
Yo fui tu alma bien dotada
para el pecado de tu medianoche:
un hola, un adiós y un hasta nunca.
 
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Mis amantes pasajeros

 
Necesitaba rehacer su vida
y llenar de niños un dulce hogar.
Era tan sincero como fue sensible
cuando llegó lo más imposible:
disfrutar la vida pura y familiar.
 
20-6-2013
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Un coro de diez payasos

 
El regalo de la suegra
fue una sesión de teatro
en la teatrera boda
pagada por una madre
orgullosa de su niña
en blanco vestido blanco.
 
Reían en la tarima
un coro de diez payasos,
aplaudían los sobrinos,
ni caso hacía el padre
quien invitó a un párroco
a un convite sin pecado.
 
El telón cerró las risas
con un talón cuando era
la orquesta la que abría
el sonado fin de fiesta.
 
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Sola con tu mal recuerdo

 
Un día soñé contigo
al verte en un catálogo
y tú ponerte palabras
que quedaron en palabras.
 
Podías ser sólo un sueño
o ser el hombre soñado.
Pudiste ser el soñado
y no quedar en un sueño.
 
Lo pensé al despertar
sola con tu mal recuerdo.
 
No sé si tú lo pensaste
cuando yo fui tu recuerdo.
 
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No pero sí

 
Me aburres me dijiste
cuando tu aburrimiento
era mi monotonía
salpicada por un beso
virtual en las despedidas.
 
Me enfadé al suponerme
la mujer que te aburría
porque pensé que yo era
la pimienta en tu comida.
 
Me quisiste olvidar
y salí de tu olvido
con la cara que oculta
una luna en el río.
 
Me divertí en un intento
de recuperar los días
de los besos electrónicos
pero ya no eran los mismos:
había pasado el tiempo
de un tú y yo conmigo.
 
 
 
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Un sí pero no

 
Te encontré buscando
un buen fin de semana
donde sobraba el vino
que regaba tu cama
y faltaban las rosas
para una noche en llamas.
 
 
 
Y casi fui la rosa
de los pétalos blancos
dejando las espinas
dormidas en mis manos.
 
 
 
En un sí pero no
llegó el no pero sí
al romperse el tablero
de un juego de parchís.
 
 
 
Y casi fui la espina
de una rosa caída
en sábanas compradas
para vender mis risas.
 
 
 
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XIADA
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TIENDAS MARINEDA CITY  
 
 

Me querías...

 
Clavamos un corazón
con tu nombre y el mío
en la madera del árbol
sombra de nuestro cobijo.
 
Era cierto: me querías.
 
Desclavé el yo te amo
del tronco y te lo dije.
Contestaste yo también.
 
Era cierto: me querías.
 
Cada tarde nuestro árbol
era pancarta y testigo
de una sesión de besos
entre caricia y caricia.
 
28-7-2012
 
XIADA
 
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A tu oído

 
Me gusta contarte al oído
las locuras mías
bajito bajito.
 
 
 
 
 
 
Te cuento, te digo,
me escuchas, me dices
y la noche vuela
con la golondrina
más alto, más bajo, distinto.
 
 
 
 
 
 
Seguimos, así, muy bajito
mientras sube al techo
tu risa más risa.
 
 
 
 
 
 
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Crisis de amor

 
Nosotros vivimos
una crisis de amor
sobrados de dinero
aburridos los dos.
 
 
 
Tú miras para el yate
donde navego yo.
Yo miro para el audi
donde conduces tú.
 
La noche trae estrellas
al cielo de los dos;
iguales son los astros,
distintos tú y yo.
 
 
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Quería....

 
Quería desnudarte en la ducha
hasta dejar sin agua el lavabo,
girar la cabeza y besar
tu cuerpo sin perder un solo palmo.
 
 
Y soñar
 
¡Y sentir!
 
 
Y dejar la ropa olvidada
en el número 3 de la calle Deseo
para regresar a ti conmigo por ti.

Miss Morosa

 
Miss Morosa se levanta
con la cartera sin rastro
una mano en el bolsillo
la otra mano en los zapatos.
 
 
 
 
Mira su cara en la cara
del espejo del esposo
y le dice a los cristales
hoy hablaré con los ogros.
 
 
 
Calza tacones y viste
un abrigo haraposo
antes de ir a sentarse
delante de los casposos.
 
 
 
Allí negocia las cifras
rojas por negras redondas
con el empleado pálido
de las manos ruidosas.

Un crucero a los cincuenta

Pensaba regalarles
un crucero a los cincuenta
años de unión eterna
y quedó su pensamiento
en una idea de hijo
para unos padres ausentes.
 
 
 
 
 
Ellos viajan pasillos
por alguna escalera,
su avión es ascensor,
su barco una nevera.
 
 
 
 
Días iguales les abren
un escenario de viejos
todos vestidos iguales,
todos arrastrando cerca
recuerdos de algún hijo,
recuerdos de algún nieto.
 
 
 
 
No es posible el regalo,
sólo es posible ir a verlos
a lo que llaman y dicen
asilo los lugareños.

Nuestra división en casas

 
Aman como los niños juegan
en su casa o en la suya,
nunca a quedar dormidos
hasta que el reloj levante
las pestañas de sus ojos.
 
Van a Benidorm juntos,
vuelan juntos por el mundo,
surcan los mares azules
de la mano siempre juntos.
 
Regresan unidos juntos
a la división en casas
mientras él vive el olvido
y ella vive sus nostalgias.

Mi esquina en tu esquina

 
Espero en la esquina
tu regreso a mi esquina
mientras en esta esquina
cultivo un huerto en esquina
para acercar a tu esquina
el sabor de mi esquina
cuando giras a la esquina
el beso de hombre esquina
para tu mujer esquina.

Una rosa por mis labios

 
El miedo me acompaña
por los prados, por las fuentes,
es la manta que habito,
es la almohada a la que temo.
 
Acaricia mi sonrisa
con sus dedos hielo verde
y desliza una rosa
por mis labios en un beso.
 
Le dije un día vete
y él me dijo... me quedo.

Mi cárcel de amores

 
Yo compraba perfumes
para oler en frasco tu colonia,
acercaba la nariz a cada rosa,
dejaba los dedos en las flores,
ahogaba en el jarrón cada ausencia,
quería tenerte en usufructo.
 
Yo fui, amor mío, mi condena.
Tú fuiste mi cárcel de amores.
 
 

Sueño despierta contigo

 
Me muero cuando estás,
resucito cuando vuelves.
Contigo entre mis brazos
soy la mística que besas.
Sueño despierta contigo,
sueño dormida tus sueños.
Siempre soy protagonista
del tú y yo nos queremos.

Así como eres

 
Me gustas
así como eres:
chiquito, pequeño,
dotado en grande,
Por eso no puedo
olvidar el momento
que tú no olvidas
y que yo recuerdo.

Tú buscabas muñeca y yo... dinero

 
Para ti he sido
el mejor regalo,
para mí sólo fuiste
un cliente más.
 
Yo quería completar los ingresos
de un trabajo corriente y banal
con un billete de 500 euros
que hiciera llevadera mi Navidad.
 
Tú buscabas muñeca
alquilada para olvidar
a la esposa que te aburría
con tanta familia,
el pavo y demás.

Te dejé sólo el vino

 
 
Tú tenías una esposa
con los 50 cumplidos,
hijos que ya eran padres,
nietos aún siendo niños.
 
Yo llevaba mis dos manos
libres de tantos anillos
y pretendía llenarlas
con tus grandes beneficios.
 
Del teléfono pasamos
al café previo al marisco,
devorando los percebes
te dejé sólo el vino.
 
Despertaste escuchando
la radio cuando dormía
lejos de tu quinta década
olvidando los dos días
en que juntamos tu hambre
con mis ganas de comida.

Pagaba todos mis lujos

 
Fue una mina en mi pozo,
el manantial que bebí,
un manjar en mi estómago,
digestión sin perejil.
 
Degusté todos sus besos,
disfruté fajos enteros
de billetes que olían
a aquí hay más dinero.
 
Pagaba todos los lujos
para comprar mi agenda.
Un día pagó la última
cena de dos entre velas.
 
La mina que fue de oro
se volvió mina en quiebra.
Adiós le dije y no dije
como siempre hasta luego.

Éramos fuego y volcán

 
Adán mío, me enamora
tu sabiduría vieja,
esas ideas de yuppy,
la voz varonil que tienes.
 
No puedo olvidar las horas
de nuestro primer encuentro.
Tú contabas alegrías.
Yo disfrazaba mis penas.
 
Éramos fuego y volcán,
abundancia y deseo.
Éramos un imposible.
Somos lo que fuimos y éramos.

Y fui tu novia @

 
Estabas en Madrid
por una novia @
y caíste en mi red
de lista pescadora.
 
Nadabas a lo pez
en mis manos de Diosa,
reías por reír,
jugabas con mi ropa.
 
Busqué en tu cartera
el nombre de la noche
y encontré apellido
para comprar mis horas.
 
Eras, cariño mío,
una cifra sabrosa
rica rica rica,
manjar para una luna.
 
 
 

La puerta prohibida

 
Te equivocas llamando
a la puerta prohibida.
Aquí los besos se pagan
y las sábanas se miden
en una cifra que suma
más euros que un subsidio.
 
Así habló al otro lado
la voz joven de la chica
y el parado aburrido
se quedó fuera del hilo.
 
Encendió otro pitillo
para matar tanta prisa
por saltar de nada a todo.
Para él seguía frío
el teléfono que ardía.

Pienso que fue tu fantasma

Adán mío, tan querido
como fuiste eres hoy.
Ninguno ocupó tu sitio,
aunque uno lo intentó.
Pienso que fue tu fantasma
y no quiso darte voz.

Mi belleza de gata

Te espero expandiendo
mi belleza de gata,
con las garras felinas
atrapadas en llamas.
 
Yo ardo, amor mío,
pensando en ti, pensando.

Adán y Eva: Diálogos poéticos

1
 
Me parece imposible, Eva mía,
¿eres tú la Eva del destino?;
temo un engaño sin aviso,
convenceme, Eva, a sonrisas.
 
¡En carne y hueso!, ¡yo misma!,
la Eva arrancada en costilla,
clon femenino de ti mismo,
tu Eva siempre, Adán mío.
 
Eres una imagen bellísima,
un soplo diferente al viento,
mi pareja perfecta soñada,
eres mi Eva, aquella costilla.
 
Soy... yo misma en destino
a ti por Dios ofrecida dicha,
felicidad tuya, tú felicidad mía;
soy la primera, la prometida.
 
 
2
 
¿Qué haces tras la semana?
¿Y en vacaciones no viajas?
Dímelo pronto, mi Eva, pronto,
saberlo me es muy presuroso.
 
Fui a una isla cercana
que de tu tierra es parte
mecida por la mar brava
a descansar del trabajo.
 
En mis sueños no te vi
paseando entre los castaños,
¿no buscarías la manzana?,
el pecado te enamora el alma.
 
Prefiero vivir el paraíso ido,
aquel previo a ti mismo,
en la caverna paleolítica
que tú hiciste mi castillo.
 
 
3
 
¿En un gran hotel vivirías?
Es muy cómodo para dos días,
un pájaro te traería al vuelo,
una cigüeña con el pico mimo.
 
Deja las cigüeñas, Adán mío,
en París las quieren vivas,
mi peso supera a un niño,
y se les romperían los picos.
 
Tu belleza tan cristalina
yo la cuidaré en frigorífico,
congelaré tu sonrisa divina
para no perderla, Eva mía.
 
Me imagino ya contigo
en un hotel paradisiaco.
¿Fue por Dios él construido?
Si lo fue, lo prohibo.
 
 
 
4
 
Eres diosa de los griegos,
yo Adán hecho de tierra,
una pirámide me falta
para verte en los cielos.
 
Dos escalones has puesto:
uno crece con el desierto,
otro pone billetes verdes
acercándote a mis reinos.
 
Soy un ángel, Eva mía,
velo por nuevos proyectos,
mi paraíso va creciendo
como espuma hecha verso.
 
¿El oráculo te asusta?
Consultaré el futuro.
Si rico fueras, Adán mío
Dios ha hecho buen negocio.

¡Qué lección de matemáticas!




Una, dos, tres,..., ¡más!
La noche contó las veces
que yo perdí en los números
porque olvidé el álgebra
al verte sin pantalones.

Un quebrado me quebraba
el aliento en lo cóncavo.

¡Qué lección de matemáticas
con senos sobre tus hombros!

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Mi polvorón

Eres como un polvorón:
azúcar y un hola y un adiós
hasta que el cepillo de dientes
se lleva al desagüe tu sabor.
 
Regresas con el Almendro
justo a tiempo para cenar
al borde de las 12 uvas
y adiós adiós adiós.
 
Estás pensando en la otra
y en mí y en ella y también
¡en ti!, egoísta encantador.
 
-------------------
 

Belén viviente

Imagino la Navidad
condenada a ser Virgen
en un Belén viviente
donde todos me miran.
 
A mis pies llora solo
el niño que nos Niño
y San José el falso
me lanza miraditas.
 
Para dar realismo
una granja completa
el teatro callado
que contempla la gente.
 
¿Imagino o es cierto?
¿Sueño o estoy durmiendo?
Despierto y no hay Niño,
pero un San José mira
con deseo mi cuerpo.
 
 
$$$$$$$$$$$$
 

Al borde de ti

Eres mío
y sólo mío eres
y lo sabes
y lo sé
y sabemos que nuestra condena
es una cama
al borde del placer
de dos volcanes:
tu hambre sedienta
de mi sed hambrienta.
 
%%%%%%%
 

Olor a rosas y a ti

Buceo en mi desnudez
mientras bebes el gel.
 
Olor a rosas y a ti
sobre mi piel.
 
Suicidio la melena
y salvo los pies.
 
Olor a ti y a rosas
sobre mi piel.
 
Patino contigo la bañera
hasta salvarme con tu abrazo.
 
Olor a rosas y a ti
sobre mi piel

Amarte es delirar


Cuéntame, cariño,
esas cositas tuyas,
chiquitas, pequeñitas
que te hacen flipar.

Oírte es amarte,
amarte es delirar.

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Entra sin pedir permiso

¿Jugamos al baloncesto?




A tu santa
le duele la cabeza
cuando tú le propones
jugar al baloncesto.

Cariño, yo no tengo
dolores para el juego
de encesto o me encestas.


Eva Evangelina

Yo soy la profesora


No hagas preguntas.
Esto no es un examen
ni una evaluación.

Yo soy la profesora
que practica en tu cuerpo
su lección más precoz.


Eva Evangelina

Quiero ser tu almohada


¿Sueñas conmigo, amor?
Dime que sí
aunque tus sueños
no te lleven a mí.

Quiero ser tu almohada,
la sábana que cubre
tu cuerpo desnudado,
despertar tu pasión.


Eva Evangelina

Diamantes sin uso



Me traes el anillo
que dejó tu esposa
cuando el juez dijo:
la unión se ha roto.

Cariño, no quiero
chatarras de otra;
yo quiero en mi dedo
diamantes sin uso.

Sólo te entiende tu Eva



No te entiende
el cura, el tendero,
el hombre que te sirve
el café que no bebes.

Sólo te entiende tu Eva,
la mala, la perversa,
porque pecado es ella.


Eva Evangelina


Tu suegra de torera



Imagina a tu suegra
vestida de torera
y mírate a ti mismo
de toro tras la vieja.

No sueñas, cielo mío;
es cierto lo que piensas.


Eva Evangelina